Intervención oral ante la Comisión de Derechos Humanos:

Internacional de Conciencia e Impuestos por la Paz (ICIP)

tema 11 g, Ginebra, abril de 2005

Presentado por Pedro Otaduy 

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Señor Presidente:

Hablo en representación de la Internacional de Conciencia e Impuestos por la Paz.

Criminal es no sólo quien ejecuta el crimen, también lo es quien la financia. Con el sistema actual de impuestos se nos está obligando a financiar los crímenes masivos de las guerras. De acuerdo con nuestra conciencia, muchas personas pensamos que debemos reaccionar ante ello. Por eso exigimos que con nuestros impuestos se construya la paz en lugar de preparar la guerra.

En nuestra organización Internacional de Conciencia e Impuestos por la Paz nos hemos presentado ante las instituciones internacionales para reivindicar este derecho como un derecho fundamental de la persona, directamente deducible del derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.

Hoy hablo yo porque la persona que habíamos designado para hacerlo no ha podido venir. Venia de Colombia, un país sometido desde hace años a una guerra en la que no dos, sino tres ejércitos se enfrentan entre ellos: el gubernamental, el de la guerrilla y el de las fuerzas paramilitares. Y no debemos olvidar la colaboración de ejércitos extranjeros.

Nos podría haber hablado de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, una comunidad campesina cuya mayor aspiración es poder vivir en paz, al margen de un conflicto que les mantiene en la pobreza. En estos años han sufrido varios ataques. A veces de un lado, a veces de otro. Hace dos meses Luis Eduardo, miembro del Consejo de la comunidad, fue asesinado. Tenía 35 años. Con el, siete personas, de ellas tres niños de 11, 6 y 2 años.

Colombia y otro muchos paises pagan un gran coste humano y economico por culpa de las guerras. En los paises ricos no hacemos las guerras, no las sufrimos, pero si que las pagamos con nuestros impuestos.

La carta de Nuremberg dice que son responsables no solamente los líderes y organizadores de crímenes de guerra, sino también sus cómplices. Quien paga es cómplice y, por tanto, responsable. Los estados, a través de los impuestos, nos hacen cómplices de estos crímenes, complices de la muerte de otros seres humanos.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que Todas las personas tienen derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.  La resolucion 1998/77 de esta Comision exige que se establezcan las condiciones para el respeto del derecho a la Objeción de Conciencia. En Colombia y en otros muchos paises los gobiernos se niegan a ello. Pedimos al relator Especial sobre Libertad de Religion y Creencias que investigue urgentemente todas las restricciones que se dan a este derecho en Colombia y otros muchos paises.

Internacional de Conciencia e Impuestos por la Paz pide tambien al Alto Comisionado de Derechos Humanos que en su trabajo preparatorio del informe de buenas practicas en Objeción de Conciencia al Servicio Militar para la 62 Comision incluya el analisis del respeto a la conciencia de quienes somos objetores tambien a mantener ese servicio mediante el sistema de impuestos.

Señor Presidente, señoras y señores, muchas gracias.